DESAFÍO: QUE CRISTO SEA NUESTRO SUMO SACERDOTE PARA SALVARNOS POR LA ETERNIDAD
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“Por eso también puede salvar por completo a los que por medio de él se acercan a Dios, ya que vive siempre para interceder por ellos.” (Ver. 25).
COMENTARIO HISTÓRICO DE HEBREOS 7
Pablo arguye que Jesús es sumo sacerdote según la orden de Melquisedec citando Salmos 110:4 y Génesis 14:18-20. El rey y sacerdote Melquisedec aparece súbitamente recibiendo a Abrahán con pan y vino, cuando volvía de rescatar a Lot y a los habitantes de Sodoma y Gomorra.
Abrahán le entregó los diezmos y recibe la bendición sacerdotal. Melquisedec es considerado por Pablo como tipo de Cristo por tres razones: 1) No se registró ningún dato acerca del comienzo o el fin de la vida de Melquisedec, de la misma manera, la existencia de Cristo desde la eternidad hasta la eternidad; 2) Melquisedec era rey de Salem, que significa rey de paz. De la misma manera, Cristo es rey y su reinado será de paz; 3) Melquisedec era sacerdote, de la misma manera, Cristo fue ungido como sumo sacerdote para interceder todo el tiempo por su pueblo.
CITA SELECTA
“Por lo cual puede también salvar eternamente a los que por él se allegan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.” Aunque el ministerio había de ser trasladado del templo terrenal al celestial, aunque el santuario y nuestro gran Sumo Sacerdote fuesen invisibles para los ojos humanos, los discípulos no habían de sufrir pérdida por ello. No sufrirían interrupción en su comunión, ni disminución de poder por causa de la ausencia del Salvador. Mientras Jesús ministra en el santuario celestial, es siempre por su Espíritu el ministro de la iglesia en la tierra. Está oculto a la vista, pero se cumple la promesa que hiciera al partir: “He aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” Aunque delega su poder a ministros inferiores, su presencia vivificadora está todavía con su iglesia. “Por tanto, teniendo un gran Pontífice… Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un Pontífice que no se pueda compadecer de nuestras flaquezas; mas tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro.” (DTG 138).
EL DESEADO DE TODAS LAS GENTES, P.138
OREMOS
DIOS NUESTRO. TE AGRADECEMOS PORQUE CRISTO ES NUESTRO SUMO SACERDOTE SEGÚN LA ORDEN DEL REY Y SACERDOTE MELQUISEDEC. QUE NUESTRO SUMO SACERDOTE PUEDA OTORGARNOS LA SALVACIÓN Y QUE SIEMPRE INTERCEDA POR NUESTROS PECADOS, POR JESÚS, AMÉN.