DIOS DESEA QUE SUS SEGUIDORES VIVAMOS EN “SANTIDAD A JEHOVÁ”
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“Harás además una lámina de oro fino, y grabarás en ella como grabadura de sello, SANTIDAD A JEHOVÁ” (Ver. 36).
COMENTARIO HISTÓRICO - CAPÍTULO 28 DE ÉXODO
En este capítulo, se describe la vestimenta que debían usar los sacerdotes y el sumo sacerdote. La vestimenta de los sacerdotes fue confeccionada y bordada con los mismos materiales usados en la construcción del cortinaje del santuario: oro, púrpura, carmesí y lino e hilos de color azul:
- El efod fue tejido con hilos de lino, oro y púrpura, tenía dos piedras de ónice, en el que se grabó los nombres de las doce tribus de Israel;
- El pectoral tenía doce piedras, cada una llevaba el nombre de uno de los hijos de Jacob. Además, a los costados del pectoral se colocaron las piedras del Urim y Thummim, mediante ellas, se manifestaba la voluntad de Dios;
- El manto era de púrpura, tenía una abertura en el centro, por la cual se metía la cabeza, y estaba formada cuidadosamente de una sola pieza, con campanillas de oro en los bordes;
- La túnica era de lino fino, y tenía un cinturón con un bordado fino de diversos colores;
- La mitra era de lino con una lámina de oro con el grabado de “Santidad al Señor”. La SANTIDAD A JEHOVÁ, debe ser la característica de todas las generaciones de creyentes que han confesado sus pecados, han recibido el perdón celestial, y viven una vida trasformada por el poder del Espíritu Santo. Cuando Jesús vuelva en su segunda venida, podrá “Sobre la cabeza de los vencedores, Jesús coloca con su propia diestra la corona de gloria. Cada cual recibe una corona que lleva su propio “nombre nuevo” (Apoc 2:17), y la inscripción: “Santidad a Jehová”. (CS 628).
CITA SELECTA - CRISTO EN SU SANTUARIO, PÁG. 33
“La mitra del sumo sacerdote consistía en un turbante de lino blanco que tenía una plaquita de oro, sostenida por una cinta azul, con la inscripción: “Santidad a Jehová”. Todo lo relacionado con la indumentaria y la conducta de los sacerdotes debía de ser tal naturaleza que impresionara al espectador con un sentido de la santidad de Dios, de lo sagrado de su culto y de la pureza que se exigía de quienes se allegaran a su presencia”.
ORACIÓN
DIOS SANTO, AL LEER EN ESTE CAPÍTULO LA SANTIDAD INTEGRAL QUE SE EXIGÍA A LOS SACERDOTES, ROGAMOS QUE LOS LÍDERES DE TU IGLESIA, ASÍ COMO LOS MIEMBROS DE TU IGLESIA, NOS SANTIFIQUE Y QUE NOS ALEJA DE TODO PECADO PARA SER SANTOS. POR JESÚS, AMÉN.