¿ESTAMOS CELEBRANDO LOS CULTOS MATUTINOS Y VESPERTINOS EN NUESTROS HOGARES?
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“Todos los días ofrecerás sobre el altar dos corderos de un año. Al despuntar el día, ofrecerás uno de ellos, y al caer la tarde, el otro” (Vers. 38, 39).
COMENTARIO HISTÓRICO - CAPÍTULO XX DE LIBRO
En este capítulo se desarrollan tres temas:
- Consagración de los sacerdotes. Después de haber confeccionado sus indumentarias prolijas. Moisés vistió a Aarón y a sus hijos con sus vestimentas sacerdotales; luego se ofrecieron un becerro y dos carneros como sacrificios de purificación, expiación y consagración de los sacerdotes;
- Dedicación del altar.- La consagración del altar de los sacrificios se hizo por medio de la sangre que se derramó sobre los cuernos;
- El continuo sacrificio.- Se llamó continuo al sacrificio de un cordero que se realizaba en la mañana y otro en tarde. Este sacrificio debía colocarse a un costado del altar, para que en forma “continua” se consuma en el transcurso de doce horas. Estos dos sacrificios se hacían todos los días de año, indistinto de los otros sacrificios o fiestas que se tenían durante el año. Sin embargo, el sábado se sacrificaba el doble de los animales. La tipología del continuo sacrificio nos enseña en la actualidad que en la mañana y en tarde las familias se deben reunir para alabar, orar, meditar y agradecer a Dios, por los cuidados que tuvo durante el día o la noche.
CITA SELECTA - CONDUCCIÓN DEL NIÑO, PÁG. 489
«Si hubo tiempo en el que cada casa debiera ser una casa de oración, es ahora. Predominan la incredulidad y el escepticismo. Abunda la inmoralidad. La corrupción penetra hasta el fondo de las almas y la rebelión contra Dios se manifiesta en la vida de los hombres. Cautivas del pecado, las fuerzas morales quedan sometidas a la tiranía de Satanás. Juguete de sus tentaciones, el hombre va donde lo lleva el jefe de la rebelión, a menos que un brazo poderoso lo socorra. Sin embargo, en esta época tan peligrosa, algunos de los que se llaman cristianos no celebran el culto de familia. No honran a Dios en su casa, ni enseñan a sus hijos a amarle y temerle. Muchos se han alejado a tal punto de Dios que se sienten condenados cuando se presentan delante de él. No pueden allegarse “confiadamente al trono de la gracia”, “levantando manos limpias, sin ira ni contienda”. No están en comunión viva con Dios. Su piedad no es más que una forma sin fuerza”.
ORACIÓN
DIOS DE AMOR, TE PEDIMOS PERDÓN POR HABER ABANDONADOS LA COSTUMBRE DEL CULTO FAMILIAR. NOS COMPROMETEMOS ANTE TU PRESENCIA PARA TENER LOS CULTOS MATUTINOS Y VESPERTINOS. POR JESÚS, AMÉN.