ÉXODO 37 – 10 ABRIL 2022

CONOCER LA IMPORTANCIA DE LA SHEKINAH (PRESENCIA DE DIOS)

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR

“Hizo asimismo el propiciatorio de oro puro; su longitud de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio. Hizo también los dos querubines de oro, labrados a martillo, en los dos extremos del propiciatorio” (Vers. 6, 7). 

COMENTARIO HISTÓRICO - CAPÍTULO 37 DE ÉXODO

En este capítulo se reitera las medidas de algunos muebles del santuario, así como el material con el que fueron construidos: EL ARCA DEL PACTO.- Era una caja o cofre de madera de acacia, recubierta de oro puro, la cubierta de esta caja tenía una tapa, de oro macizo llamada propiciatorio, en los extremos del propiciatorio se colocaron dos querubines que miraban hacia el propiciatorio. “Encima del propiciatorio estaba la shekinah, o manifestación de la divina presencia; y desde en medio de los querubines Dios daba a conocer su voluntad. Los mensajes divinos eran comunicados a veces al sumo sacerdote mediante una voz que salía de la nube. Otras veces caía una luz sobre el ángel de la derecha, para indicar aprobación o aceptación, o una sombra o nube descansaba sobre el ángel de la izquierda, para revelar desaprobación o rechazo.” (PP, 317).

CITA SELECTA - PATRIARCAS Y PROFETAS, PÁG. 317

“El sagrado tabernáculo estaba colocado en un espacio abierto llamado atrio, rodeado por cortinas de lino fino que colgaban de columnas de metal. La entrada a este recinto se hallaba en el extremo oriental. Estaba cerrada con cortinas de riquísima tela hermosamente trabajadas, aunque inferiores a las del santuario. Como estas cortinas del atrio eran solo de la mitad de la altura de las paredes del tabernáculo, el edificio podía verse perfectamente desde afuera. En el primer departamento, o lugar santo, estaban la mesa para el pan de la proposición, el candelero o la lámpara y el altar del incienso. La mesa del pan de la proposición estaba hacia el norte. Así como su cornisa decorada, estaba revestida de oro puro. Sobre esta mesa los sacerdotes debían poner cada sábado doce panes, arreglados en dos pilas y rociados con incienso. Más allá del velo interior estaba el lugar santísimo que era el centro del servicio de expiación e intercesión, y constituía el eslabón que unía el cielo y la tierra. En este departamento estaba el arca, que era un cofre de madera de acacia, recubierto de oro por dentro y por fuera, y que tenía una cornisa de oro encima”.

ORACIÓN

DIOS NUESTRO, QUÉ PRIVILEGIO ES CONOCER EN FORMA PÁLIDA EL LUGAR DE TU TRONO Y LA FORMA EN QUE TE ADORAN. QUEREMOS QUE JESÚS, QUE ESTÁ EN EL LUGAR SANTÍSIMO, INTERCEDA POR NOSOTROS. POR JESÚS, AMÉN.

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