DESAFÍO: ASISTIR A LA IGLESIA CON VESTIMENTAS APROPIADAS
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“Del azul, púrpura y carmesí hicieron las vestiduras del ministerio para ministrar en el santuario, y asimismo hicieron las vestiduras sagradas para Aarón, como Jehová lo había mandado a Moisés.” (Ver. 1).
COMENTARIO HISTÓRICO - CAPÍTULO 39 DE ÉXODO
Las vestiduras de los sacerdotes eran ricas y espléndidas, consistían en: 1) El efod, era una especie de chaleco, en las cuales se fijaron dos piedras de ónice grabadas con los nombres de los hijos de Israel; 2) El pectoral era una especie de pechera en el que colocó en sus extremos el Urim y el Tumim, y también se fijaron doce piedras preciosas, colocadas en cuatro filas, con los nombres de las doce tribus grabados en oro; 3) La túnica era una especie de poncho tejido de color azul, en los bordes inferiores hicieron granadas y campanillas de oro puro entre las granadas alrededor de los bordes, para anunciar la presencia del sacerdote cuando estuviera en el santuario y no muriera (Núm 28:35). Analicemos estos dos consejos que nos ayudarán a asistir en forma apropiada a los lugares de reunión donde se adora al Señor: 1) “Dios llama a su iglesia a separarse del mundo en cuanto a la vestimenta más de lo que Ud. piensa. Está constantemente instruyendo a su pueblo para que huya del orgullo, del amor al yo.” (Alza tus ojos 298); 2) “No debe haber ostentación de trajes; porque esto estimula la irreverencia. Con frecuencia la atención de la gente queda atraída por ésta o aquella hermosa prenda, y así se infiltran pensamientos que no debieran tener cabida en el corazón de los adoradores. Dios ha de ser el tema del pensamiento y el objeto del culto; y cualquiera cosa que distraiga la mente del servicio solemne y sagrado le ofende.” (JT 2:201).
CITA SELECTA - TESTIMONIOS PARA LA IGLESIA, T.2, P.541
“Si los que ministraban en el servicio sagrado no manifestaban cuidado y reverencia por Dios en su vestimenta y porte, el pueblo perdería su respeto y reverencia hacia Dios y hacia su sagrado servicio. Si los sacerdotes mostraban gran reverencia por Dios, al ser muy cuidadosos y meticulosos cuando estaban en su presencia, daban al pueblo una exaltada idea de Dios y sus requisitos. Mostraba que Dios era santo, que su obra es sagrada, y en relación con ella todo debía ser santo, libre de toda impureza y suciedad; y que toda contaminación debía apartarse de los que se allegan a Dios”. (TI 2:541).
ORACIÓN
DIOS ETERNO, NOS COMPROMETEMOS A MODIFICAR NUESTRA VESTIMENTA CUANDO VAMOS A ADORARTE A LOS CULTOS DE LA IGLESIA. QUE CON NUESTRA INDUMENTARIA DEMOSTREMOS QUE SOMOS TUS HIJOS. POR JESÚS, AMÉN.