TODO LO QUE TENEMOS ES POR LA GRACIA Y BENDICIÓN DE DIOS
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“El propósito de este mandamiento es que los israelitas lleven al Señor los sacrificios que suelen hacer en el campo. Deberán llevarlos al sacerdote, a la entrada de la Tienda de reunión, y ofrecérselos al Señor como sacrificios de comunión” (Ver. 5).
COMENTARIO HISTÓRICO - CAPÍTULO 17 LEVÍTICO
Este capítulo inicia la segunda sección de Levíticos, la cual los eruditos lo llaman “El Código de Santidad”, porque son leyes que enseñan la manera de vivir una vida santa.
En la primera sección se ordena que los israelitas debían traer todos los sacrificios a la entrada del tabernáculo, y no ofrecerlos en cualquier lugar. Este mandato serviría para evitar que los oferentes añadiesen o quitasen algunas reglas sobre los sacrificios, y para evitar que los judíos participaran en los sacrificios paganos que hacían los habitantes de Canaán.
La segunda sección trata sobre la prohibición de comer sangre. Desde que se le autorizó a Noé a comer carne, se le prohibió el consumo de la sangre, porque la sangre representa el pacto que se hizo con los israelitas el día de la pascua, al pintar los dinteles de la puerta, y era símbolo de la expiación que hacían los animales al ser sacrificados.
Además, el llevar los animales que se iban a comer al santuario para ser sacrificados, tenía como objetivos lo siguiente: 1) La vida, hasta de los animales le pertenece a Dios; 2) El llevar los animales al santuario para ser sacrificados, denotaba que todas las bendiciones provenían de Dios; 3) Expresaba gratitud a Dios por las bendiciones recibidas.
CITA SELECTA - NUESTRA ELEVADA VOCACIÓN (Pág. 190).
“Si las energías mal encauzadas fueran dedicadas a agradecer y transmitir las ricas provisiones de la gracia de Dios en esta vida, ¡qué testimonios podríamos colocar en los recintos de la memoria, recordando las misericordias y los favores de Dios!… Entonces tendríamos el hábito de llevar con nosotros, como un principio permanente, el deseo de acumular los tesoros espirituales tan ferviente y perseverantemente como los mundanos trabajan por la obtención de las cosas terrenas y temporales. Bien podéis estar descontentos con la actual provisión, cuando el Señor tiene un cielo de bendiciones y una tesorería de buenas cosas para satisfacer las necesidades del alma. Hoy necesitamos más gracia y una renovación del amor de Dios y de las señales de su bondad”.
ORACIÓN
PADRE NUESTRO. RECONOCEMOS QUE SOMOS HIJOS INGRATOS. HEMOS MALGASTADO TUS BENDICIONES Y EL DON PRECIOSO DE LA VIDA. PERDONA NUESTROS PECADOS Y TE PEDIMOS QUE NOS CONTINÚES BENDICIENDO, POR JESÚS, AMÉN.