AÑORAR VIVIR DONDE NUNCA HABRÁ MUERTE
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
Dijo: “Quien toque el cadáver de alguna persona, quedará impuro siete días. Para purificarse, los días tercero y séptimo, usará el agua de la purificación, y así quedará puro. Pero si no se purifica durante esos días, quedará impuro” (Vers.11, 12).
COMENTARIO HISTÓRICO - CAPÍTULO 19 NÚMEROS
No solo los sacerdotes debían obedecer las leyes para mantener la santidad del santuario, sino que todo el pueblo de Israel debía mantenerse puro para que el santuario no sea contaminado. Una de la causa más común de contaminación ceremonial sería el contacto con muertos, ya que como siempre habría familiares, vecinos o personas que estaban muriendo, era muy fácil contaminarse aun sin quererlo, Dios instruyó que al tercer día se debían lavar con las aguas de la purificación y al séptimo día quedaba limpio. Para poder entender el tema de la purificación por haber estado en contacto con una persona muerte, debemos recordar que Dios nos creó para que vivamos felices y que nunca muramos. La desobediencia de Adán y Eva trajo como consecuencia la muerte, por esa razón, los que habían tenido contacto con muertos, debían pasar por el proceso de la purificación para volver a relacionarse con el dador de la vida. Así mismo, Dios les recordaba que en la Canaán Celestial ya no habría muerte. “Nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva en los cuales mora la justicia”. “Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán”. No habrá contratiempo, ni dolor, ni pecado; no habrá quien diga: “Estoy enfermo”. No habrá entierros, ni luto, ni muerte, ni despedidas, ni corazones quebrantados.
CITA SELECTA - TESTIMONIOS SELECTOS 1:234.
“El que nos amó hasta el extremo de morir por nosotros ha edificado una ciudad para nosotros. La Nueva Jerusalén es nuestro lugar de descanso. No habrá tristeza en la ciudad de Dios. Jamás se escucharán en ella lamentos de aflicción ni endechas de malogradas esperanzas ni de afectos desvanecidos. Pronto se mudarán las pesadas vestiduras de tristeza por las galas de boda. Pronto presenciaremos la coronación de nuestro Rey. Aquellos cuyas vidas estuvieron ocultas en Cristo, los que en este mundo pelearon la buena batalla de la fe, resplandecerán con la gloria del Redentor en el reino de Dios. No tardaremos mucho en ver a Aquel en quien se cifran nuestras esperanzas de vida eterna”.
ORACIÓN
DIOS TODOPODEROSO, ANHELAMOS QUE CRISTO PUEDA VOLVER MUY PRONTO A ESTA TIERRA, PARA QUE NO EXPERIMENTEMOS DOLOR POR LA MUERTE DE NUESTROS SERES AMADOS. ¡VEN PRONTO CRISTO! AMÉN.