NÚMEROS 20 – 30 MAYO 2022

¿EN QUÉ CONSISTIÓ EL PECADO DE MOISÉS?

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR

“El Señor les dijo a Moisés y a Aarón: Por no haber confiado en mí, ni haber reconocido mi santidad en presencia de los israelitas, no serán ustedes los que lleven a esta comunidad a la tierra que les he dado” (Ver. 12). 

COMENTARIO HISTÓRICO - CAPÍTULO 20 NÚMEROS

“Precisamente antes de que la hueste hebrea llegara a Cades, dejó de fluir el arroyo de agua viva que por tantos años había brotado y corrido a un lado del campamento. El Señor quería probar a su pueblo. Quería ver si habría de confiar en su providencia o imitaría la incredulidad de sus padres”. El pueblo volvió a protestar contra Dios, por lo que Moisés y Aarón fueron al santuario a consultarle qué debían hacer en esta nueva circunstancia. “Dios les ordenó que dirijan a la misma roca, solo que, en lugar de golpear la roca, debían clamar el nombre de Dios y pedirle que haga el milagro de volver a hacer brotar agua.” (PP 392). Lamentablemente Moisés, perdió la paciencia y en lugar de hablarle a la roca la golpeó. Analicemos el pecado de Moisés: 1) Moisés restó fuerza a la lección que Dios se proponía enseñar, porque la roca simbolizaba a Cristo y Él debía ser ofrecido una sola vez; 2) Moisés usurpó el poder que solo le pertenece a Dios al atribuirse el poder de hacer salir agua de la roca con solo darle un golpe; 3) Los pecados de hombres buenos, cuya conducta ha sido digno de imitación, resultan especialmente ofensivos para Dios.” (HR 172). Ante la desobediencia de Moisés, Dios tenía estas alternativas. En primer lugar, no debió salir agua de la roca, ya que golpear con una vara no se rompe una roca, si esa alternativa Dios la hubiese elegido, el pueblo los habría apedreado a Moisés y Aarón, por lo que los dos hubieran muerto en pecado. En segundo lugar, aunque Moisés desobedeció, por salvar la vida de su siervo, Dios hizo brotar agua de la roca. La consecuencia de la desobediencia fue que no pudieron entrar a la tierra prometida.

CITA SELECTA - HISTORIA DE LA REDENCIÓN (Pág. 136).

“Moisés golpeó la roca, pero Cristo estuvo junto a él e hizo fluir agua de la peña. El pueblo tentó al Señor en su sed, y dijo: “Si nos ha traído hasta aquí, ¿por qué no nos da agua, así como nos dio pan?” Este “si” puso de manifiesto su culpable incredulidad, e indujo a Moisés a temer que Dios los castigara por causa de sus impías murmuraciones. Dios probó la fe de sus hijos, pero éstos no soportaron la prueba”.

ORACIÓN

DIOS OMNIPOTENTE, TE PEDIMOS PERDÓN PORQUE NO ESTAMOS OBEDECIENDO TUS MANDATOS QUE ESTÁN ESCRITOS EN TU PALABRA. TE SUPLICAMOS QUE NOS AYUDES A OBEDECERTE EN TODO LO QUE PIDES POR JESÚS, AMÉN. 

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