NÚMEROS 25 – 4 JUNIO 2022

NO CAER EN LOS PECADOS DE BAAL PEOR

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR

Moraba Israel en Sitim; y el pueblo empezó a fornicar con las hijas de Moab, las cuales invitaban al pueblo a los sacrificios de sus dioses; y el pueblo comió, y se inclinó a sus dioses” (Vers. 1, 2).

COMENTARIO HISTÓRICO - CAPÍTULO 25 DE NÚMEROS

En el lado oriental del Jordán, entre el río y la alta meseta que Israel había atravesado, existía también una planicie de varios kilómetros de ancho. Este valle abrigado tenía clima tropical; y florecía allí el árbol de Sitim, o acacia, por lo que se le daba a la planicie el nombre de “valle de Sitim”. Ese territorio, tan rico en ventajas naturales, había sido contaminado por sus habitantes, se practicaba el culto Baal, dios principal de la cultura cananea. El culto a Baal consistía en relaciones sexuales promiscuas, y donde se practicaban constantemente las escenas más degradantes e inicuas. 

Los habitantes de Israel fueron invitados a adoración a Baal y a participar de sus ceremonias sexuales. El desenfreno fue tan extremo, que Zimri, príncipe de una de las familias de la tribu de Simeón, trajo al campamento de Israel a una madianita a la vista de Moisés y de todo el pueblo. El sacerdote Finnes, tomó una lanza y los traspasó a los dos, de esta manera cesó la mortandad en Israel. En un solo día, veinticuatro mil israelitas fallecieron a consecuencia de la mortandad que envió Dios.

CITA SELECTA - CONSEJOS SOBRE MAYORDOMÍA CRISTIANA, PÁG.86

“Satanás primero indujo a Israel al libertinaje y luego a la idolatría. Los que deshonran la imagen de Dios en su propia persona y contaminan así su templo, no retrocederán ante ninguna cosa que deshonre a Dios con tal que satisfaga el deseo de sus corazones depravados. La sensualidad debilita la mente y degrada el alma. La satisfacción de las propensiones animales entorpece las facultades morales y no puede el esclavo de las pasiones comprender la obligación sagrada impuesta por la ley de Dios, apreciar el sacrificio expiatorio. La bondad, la pureza, la verdad, la reverencia a Dios y el amor por las cosas sagradas, todos estos afectos sagrados y deseos nobles que vinculan al hombre con el mundo celestial, quedan consumidos en el fuego de la concupiscencia. El alma se torna en desierto negro y desolado, en morada de espíritus malignos y “albergue de todas aves sucias y aborrecibles”. En esta forma, los seres creados a la imagen de Dios son rebajados al nivel de los seres irracionales”. 

ORACIÓN

DIOS NUESTRO Y PADRE ETERNO, TE PEDIMOS QUE LAS TENTACIONES MODERNAS DE IDOLATRÍA, PERVERSIONES SEXUALES Y MUNDANALIDAD, NO TENGA CABIDA EN NUESTRAS VIDAS. LÍMPIANOS DE TODO PECADO. POR JESÚS, AMÉN.

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